viernes, 6 de julio de 2012

Por la risa. Por la ilusión.










Hace un par de días hice un descubrimiento que a mí me ha puesto muy contenta y en seguida me dieron ganas de contártelo, por lo contenta que me he puesto. He descubierto cual es la causa de mis males presentes y antiguos. Así cesan mis luchas contra fantasmas y comecocos imaginarios que me inventaba para dar una causa a mis angustias cuando poseían, ahora ya tengo la cierta y eso me hace feliz. Y es la cierta porque a su luz he recordado y analizado todas mis épocas y siempre lo es. Contra lo que yo suponía, no soporto el aislamiento, necesito el cambio muy frecuente, el movimiento, ir, venir, ver cosas distintas, ver gente. Que la vida me cambie mucho, no saber que va a pasar, no poder esperarlo. Cuando los días se me hacen iguales y ya los espero y se como van a ser, cuando lo cotidiano, cuando la rutina, no me apetecen, pierdo la ilusión y con la ilusión todo, porque la ilusión es la chispa de la vida. Y junto con la salud del corazón y de la mente pierdo también la del cuerpo, me vuelvo cada vez más nerviosa, más obsesiva, me empiezo a encontrar mal y a pasarme cosas sin que me pase nada (y aparece la perspectiva de irse por ahí a cualquier cosa y todos los males desaparecen, pero para mí es una cuestión incontrolable).












¿Te acuerdas cuando fuimos a ver a Figuerola a ver por qué no me recuperaba nunca del parto y estaba siempre chunga y triste? Me dijo que padecía el síndrome del ama de casa, yo pensé que era una tontería, cómo iba a padecer yo de eso si no era un ama de casa. Pues tenía toda la razón, con ese nombre ellos llaman a la enfermedad del aburrimeinto y todos los desequilibrios nerviosos y entonces físicos que produce. Las amas de casa lo manifiestan más porque su vida suele ser más aburrida, más rutinaria, siempre lo mismo, no hay cambios. Yo me aburría en Madrid, me aburría en Fuenterrabía, era feliz en Cabrils, luego me volví a aburrir en Cabrils (llamo aburrimiento a la falta de ilusión la vida, o lo que sea de ella), me aburrí bastante en la Vall del Bach, fuí muy feliz en la Llena, me aburrí mucho en Cal Bessó, me divertí muchísimo con Carmeta, en Gressolet, en las Cañadillas, fuí más feliz que nunca con Manuel hasta que nos encerramos aquí y volví a aburrirme mucho. Los síntomas siempre son los mismos: aburrimiento, desquiciamiento nervioso, obsesiones, bloqueo de todas clases, pasividad, falta de creación, abandono, abandono.
Ilusión: salud, brillo, poesía, magia, eternidad, cantos a voz en grito, ganas de todo.












De pequeña me aburría porque no era yo la que mandaba en mí. Después me he aburrido cada vez que todo se ha vuelto igual y esperado y sabido y no ha habido cambio y sorpresa cada dos por tres. El aislamiento favorece millones la monotonía, por eso reniego de él. No reniego del campo ¿cómo hacerlo si lo necesito? porque las ciudades son insoportables para mí, su gente en gente, su forma de vivir. Este sistema favorece y cría el aburrimeinto y la falta de ilusión, todo lo quiere controlar, subyugar, dominar, mata la vida por todas partes. El apego a la T.V. es hijo del aburrimiento. El aburrimiento, la falta de ilusión, es el origen de todos los males, de todos, de verdad, incluso la perversidad según las naturalezas. No sólo es la causa de mis males, es la causa de los males físicos y mentales de casi todo el mundo, pero cada uno tiene su forma de curárselo, sus cosas que le dan ilusión. Para mí la ilusión es cambiar porque me hace ilusión ir, volver, despedir, recibir, y si no me voy puedo acabar odiando el sitio donde me encantaría volver si me fuese a menudo. Y yo creo que todos tenemos que tentar siempre a la vida, probar, lanzarse a lo loco, para eso la tenemos, para conocerla, disfrutarla, saborearla, agotarla, ¿para qué sino?











Yo tengo la suerte de haber vivido ya de bastantes maneras bastante distintas y poder ver y analizar ¿Cuantísima gente no habrá que pierden la vida y ni saben lo que quieren porque viven aburridos desde siempre y se hunden en el abismo de la conformidad porque sólo conocieron la ilusión cuando eran niños y cuando lo recuerdan, sonríen tristemente, "cosas de críos"? Desde entonces no han vuelto a ser tan felices y no saben que podrían serlo todos los días. Pero eso siginifica un desafío constante a lo desconocido y seguro, un constante peligro de muerte, se podría decir como viven en realidad los niños ¿y por qué no? para que conservar una vida si carece totalmente de sabor y está llena de pequeñceces, mezquindades, ridiculeces. Sólo lo divino, lo inmenso, lo maravilloso valen la pena.






18 comentarios:

  1. Tienes razón.

    ¿Pero de dónde coger la claridad e impulso para realizar tantos cambios? Si tienes la suerte de no estar atada, y la energía para hacer diferentes cambios, no te frenes. Fluye por el mundo, que tienes muchos sitios que descubrir. Se nota que el sol del verano es tu fuente de energía... :) Irradias positivismo!!

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    1. Es una carta de mi madre =)

      Mi respuesta a tu comentario haría que entrásemos a hablar de ti personalmente, y este no es el sitio.

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  2. Es que si es de quien creo que es me parece flipante, increíble, mágico,...

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    1. ¡¡Pero qué listo eres!! A PESAR DE TU MISERABILITACIÓN PATÓGENA, HEDOR CRÓNICO E INSOPORTABLE ASPECTO DE RATA MUERTA.

      (Diego, hay cosas que hay que escribirlas aunque ya te las haya dicho, la verdad tiene que quedar bien reflejada que para eso es verdad y no valdosa).

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    2. Hay cosas que no deben caer en el olvido, como esta, que ni por un instante despunte un ápice de autoestima en mí.

      Otras cosas deben caer en el fango. Ya sabes quién ;)

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    3. Te iba a decir yo, pero creo que ellas también se merecen su oportunidad ;)

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  3. Pues menos en lo de la ciudad, que ya lo hablamos, estoy de acuerdo contigo en todo, pero tengo tantos miedos que superar...

    Cómo te gustan los fractales, por lo que veo. :-)

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    1. =)

      Este texto es una carta y no la escribí yo, la escribió mi madre (que está muerta). Pero vamos, al ponerla aquí lo que quiero decir es que yo habría escrito lo mismo sólo que de otra forma. Así que se puede decir que estás de acuerdo conmigo en todo excepto en lo de las ciudades.

      ¡¡Los fractales me encantan!!

      Te envié un mensaje por whatsapp preguntándote qué tal el viaje pero veo que usas bien poco ese chat jajaja.

      A mí si que me tocó la mano Beth Gibbons, ya me puse bien cerca desde el principio para que pasase eso, cuando ella bajó todo el mundo se abalanzó a la valla y al ver esto ni lo intenté, pero mi amigo me abrió un hueco y de hecho no me tocó la mano ¡¡me la dio!! la tengo aquí en casa colgada dentro de un marco. Bueno, no, quería decir que me la estrechó. Estaba fría.

      Pensaba contar por aquí mi experiencia Portishead pero cuando algo me ha gustado tanto que escribirlo o contarlo me hará sentir que no he llegado ni a la mitad de lo que en realidad fue, prefiero quedármelo para mí y ya está.

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    2. Joder, yo a Beth Gibbons bajando a saludar a la gente sólo la vi en la pantalla, que por cierto se curraron la edición de vídeo...

      Es que no tengo internet en el móvil, y sólo recibo el whatsapp cuando me conecto a una wifi. Una vuelta un poco chunga, pero bueno, ya estoy mejor. :-P

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. Jajajaja, este comentario es buenísimo. Es totalmente jajajible.

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    2. Jajajajajajaja


      Es verdad, es jajajible. Lo acabo de comprobar.

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    3. Con tu jajajibilómetro, supongo.

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    4. No, con mis superpoderes universales y mi traje de ibuprofeno para bucear.

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  5. El universo..., los planetas..., las estrellas...
    La estrellas... Lejos de la ciudad, lejos de las luces, lejos de todo, en las noches más oscuras es cuando más disfruto de ellas. Me tumbo en la hierba y simplemente miro al cielo y observo. ¿Puedo estar en un sitio mejor en ese momento?
    Las estrellas..., hay muchas cosas que me fascinan de ellas, pero probablemente la que más, es el saber que muchas de las que veo en la noche, muchas de las que más brillan, simplemente no existen pues hace miles de millones de años que desaparecieron y lo que observamos es su luz. Las vemos sin que estén.
    Leer esta entrada me confirma que no sólo son las estrellas a las que vemos sin que estén.
    O sí...

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