miércoles, 7 de marzo de 2012

Vuelven...

"Teniendo catorece años un día vino mi hermano donde estaba yo y me tiró un casette negro diciéndome que lo escuchase, que me iba a gustar. Entonces yo tenía un reporductor de casette doble con radio, marca Aiwa que me regaló la abuela, como mi walkman Aiwa y más tarde, mi primer reproductor de CD Aiwa. Está claro qué marca consideraban mis abuelos la buena.
No recuerdo el día que escuché por primera vez aquel casette negro, o quizás el recuerdo que tengo de estar escuchándolo fue el de la primera vez.
Me fascinó. Y no ha dejado de hacerlo nunca.


Portishead fue uno de mis primeros grandes descubrimientos musicales, fui feliz cuando les descubrí. Cuando conozco una música nueva que me fascina tengo un sentimiento enormemente agradable, porque el mundo está lleno de música de mierda, y parece cada vez más difícil encontrar algo bien hecho, o muy bien hecho. Por eso cuando ocurre es un "menos mal". Y respiro tranquila.
El año pasado Teléfono me dijo que venían al FIB. Me prestó el dinero y compré la entrada para ir a verles, con el pensamiento de que quizás no volvían a tocar en España, o incluso en ningún sitio más. También iba a ser la primera vez que iría a ese festival.
Mi tío Carlos, que por su trabajo ha visto más conciertos que mucha gente, me dijo que el de Portishead lo podía poner sin duda entre los cinco mejores que haya visto. Y que lo recuerda como una de las cosas más elegantes y sensibles que haya visto en su vida y en su muerte. Y en la tuya.


Ir a verles iba a ser para mí, como se suele decir, hacer un sueño realidad o algo así. Hubiese sido una de las experiencias de mi vida más destacables, esas que contaría a los nietos de mis hermanos, por ejemplo, o escribiría en un libro de "lo que me ha hecho feliz en la vida".
Ahora es uno de esos momentos en que siento que lo diga como lo diga, no quedará a la altura de la realidad, no se entenderá como lo siento. 
Bueno da igual porque no fui a verles. Y hoy aún siento un vacío al recordar que no fui. Está casi claro que no fui porque era demasiado difícil, las consecuencias podrían haberme fastidiado bastante, o no, pero en ese momento vi que era mejor no intentarlo. Incluso teniendo la entrada en mis manos y el dinero para ir. Pero me habría quedado a cero y no podría haber continuado lo que había empezado ya.
He ido a Bristol tres veces creo, y siempre me he acordado de este grupo. De hecho la primera vez que fui conocí a dos chicos que eran de Portishead y como habíamos bebido sidra de pera, dijimos de ir al día siguiente a ver el pueblito a pesar del frío, sólo porque Portishead se llama así por ese pueblito, pero no había nada atractivo que ver allí, especialmente porque hacía mucho frío. 
No fuimos. 
Si tuviese que elegir sólo cinco grupos de música porque el resto será destruído y sólo podré escuchar esos cinco el resto de mi vida, sin dudar Portishead está en esos cinco."

Esto lo escribí hace una semana más o menos porque me dio la gana. Pero he decidido ponerlo aquí porque justamente hoy Saskia me ha enviado un enlace a una noticia que dice que
                           
                                            ¡¡¡¡¡¡¡¡Portishead vuelve a España en Junio!!!!!!!!! 

Hasta me he sentido mal al leerla, me he puesto tan nerviosa que me he sentido mal. De la barriga y el pecho digo, porque me ha hecho una ilusión tan grande como este planeta. Justo después de escribir esto me entero que vuelvo a tener la oportunidad de verles. Llevo desde los 14 años escuchándoles con total admiración y deseando conocer a Beth Gibbons, cuando tenía la entrada al FIB hasta me imaginaba buscando la forma de ir a hablar con ella. Leí su vida sólo una vez y aún me acuerdo de lo que leí.




No sé, hay música que gusta, y música que gusta y te hace sentir algo y no deja de gustarte con el paso de los años y que además va creando historia en tu vida...

Pues eso, este año Ibiza tendrá que esperar hasta que vaya a ese concierto. Incluso ¡¡le voy a decir a mi tío Carlos que venga conmigo!!! jajaja =D qué bien.


Por cierto. En el texto anterior, puse que la canción que cantaba el chico del metro me recordó a una persona que había olvidado. Eso hizo que al llegar a casa le buscase, pregunté a quien podía tener su número y demás, pero no fue posible encontrarle. Nadie terminó bien con él y nadie tenía su contacto. Le di por perdido.

Dos o tres días después me llamó él medio borracho desde un pub de Bcn, diciéndome que iba a estar aquí unos días y que si quería que nos viésemos.